¿Es normal que mi bebé coma menos cuando está enfermo?
Sí. Durante un resfriado, fiebre o gastroenteritis, muchos bebés toman menos en cada toma o evitan los sólidos durante uno o dos días. La hidratación es lo más importante. La Organización Mundial de la Salud y la Academia Americana de Pediatría recomiendan continuar con la lactancia materna o la fórmula habitual durante la enfermedad, porque la leche familiar calma y ayuda a la recuperación.
Puede que veas tomas más cortas y frecuentes o lactancia de consuelo. En bebés que comen sólidos es habitual preferir alimentos blandos y sencillos o que rechacen los sólidos por un tiempo. El NHS recomienda ofrecer líquidos con frecuencia y vigilar la deshidratación mientras el apetito vuelve.
Con vómitos o diarrea, sorbos pequeños dados con frecuencia suelen tolerarse mejor. La mayoría de las enfermedades duran poco y la alimentación suele volver a la normalidad en pocos días.
Por qué cambia la alimentación cuando los bebés están enfermos
- La inflamación por infección reduce el apetito y puede alterar el gusto y el olfato.
- La nariz congestionada dificulta succionar, tragar y respirar al mismo tiempo.
- El dolor de garganta, de boca o de oído puede hacer que succionar resulte incómodo.
- Las gastroenteritis causan náuseas, calambres, vómitos o diarrea que limitan la ingesta.
- La fiebre aumenta la necesidad de líquidos y puede dejar a los bebés más somnolientos y menos interesados en los sólidos.
- Algunos medicamentos y la congestión pueden resecar la boca o reducir el apetito.
Qué probar hoy
Mantén la hidratación
Lacta a demanda. Si usa fórmula, ofrece la fórmula habitual a la concentración recomendada en biberones más pequeños y con más frecuencia. Para bebés mayores de 6 meses, ofrece pequeños sorbos de agua entre tomas de leche. Menores de 6 meses, evita el agua simple salvo que tu profesional lo indique. Prueba con taza, cuchara o jeringa si rechazan el biberón.
Facilita las tomas con la nariz tapada
Usa suero fisiológico y aspira suavemente 5 a 10 minutos antes de las tomas. Sostén al bebé más erguido durante y después de las tomas. Ofrece tomas más cortas y frecuentes. Un humidificador de vapor frío y un ambiente sin humo pueden aliviar la congestión.
Ofrece sólidos en pequeñas cantidades y suaves
Para bebés que comen sólidos, ofrece alimentos suaves y sencillos como plátano, papilla de cereales, yogur, puré de patata, pasta bien cocida o sopas. Añade proteínas fáciles como lentejas, huevo o pollo desmenuzado cuando lo tolere. Evita alimentos muy salados o grasos y bebidas azucaradas o zumos. Nunca des miel a menores de 1 año.
Usa un plan de SRO para vómitos o diarrea
Tras un vómito, espera 30 a 60 minutos, y luego da 5 a 10 ml de solución de rehidratación oral cada 5 minutos, aumentando según tolere. Continúa la lactancia materna. Normalmente la fórmula puede seguir como antes. La AAP y el NHS recomiendan soluciones de rehidratación oral en lugar de bebidas deportivas o zumo sin diluir.
Prepara las tomas con seguridad
No diluyas la fórmula. Mezcla exactamente según las indicaciones del envase. Ofrece la leche a la temperatura que prefiera el bebé, incluso fría si eso ayuda. Desecha la leche 2 horas después de comenzar una toma. Lávate las manos y limpia bien biberones, tetinas y vasos.
Confort, descanso y control de pañales
Ofrece mimos y piel con piel. Controla los pañales húmedos y las lágrimas. Tras la fase neonatal, intenta alcanzar varios pañales mojados en 24 horas. Si la fiebre dificulta la alimentación, consulta a tu médico sobre la dosis adecuada de paracetamol o ibuprofeno según la edad. Nunca des aspirina.
Cuándo llamar al médico con urgencia
- Fiebre de 38 C o más en un bebé menor de 3 meses, o de 39 C o más en un bebé de 3 a 6 meses.
- Signos de deshidratación: menos de la mitad de los pañales húmedos habituales en 12 horas, orina muy oscura, boca seca, sin lágrimas, fontanela hundida, somnolencia inusual.
- Bilis verde o sangre en el vómito, o el bebé no puede retener ningún líquido durante 8 horas, o los vómitos duran más de 24 horas.
- Sangre en las heces, heces negras, o diarrea que dura más de 7 días.
- Respiración difícil o muy rápida, hundimiento de la piel entre las costillas al respirar, piel azulada o muy pálida, somnolencia intensa o dificultad para despertarlo.
Preguntas frecuentes
¿Debo seguir dando el pecho cuando mi bebé tiene fiebre o gastroenteritis?
Sí. Las guías de la OMS, la AAP y el NHS apoyan continuar con la lactancia durante la enfermedad. La leche materna es fácil de digerir, aporta líquidos y apoyo inmunológico, y suele tolerarse bien en tomas pequeñas y frecuentes.
¿Puedo darle agua a mi bebé cuando está enfermo?
Menores de 6 meses, evita el agua simple salvo indicación clínica. Mayores de 6 meses, ofrece pequeños sorbos de agua entre tomas de leche. Con vómitos o diarrea, usa una solución de rehidratación oral según recomiende tu médico o farmacéutico.
Mi bebé no acepta el biberón por la congestión. ¿Qué puedo hacer?
Usa suero fisiológico y aspiración suave antes de las tomas, mantén al bebé erguido y prueba tomas más pequeñas y frecuentes. También puedes probar una tetina de flujo más lento o más rápido, ofrecer la leche más fría o más cálida, o usar temporalmente una taza, cuchara o jeringa.
¿Qué alimentos son mejores si mi bebé tiene diarrea?
Ofrece almidones sencillos como plátano, arroz, papilla, tostadas y pasta bien cocida, además de yogur con cultivos vivos si tolera lácteos. Evita bebidas azucaradas y zumos. Vuelve a una dieta equilibrada normal a medida que el apetito regrese, en lugar de usar solo la dieta BRAT.
¿Debo despertar a mi bebé enfermo para alimentarlo?
Si ha pasado un largo periodo sin comer y tiene pocos pañales húmedos, ofrécele suavemente una toma. Si no, déjalo descansar y ofrece líquidos cuando se despierte. La hidratación es la prioridad durante la enfermedad.
¿Necesito cambiar a fórmula sin lactosa durante una gastroenteritis?
Normalmente no. La mayoría de los bebés pueden seguir con su fórmula habitual. En algunos lactantes mayores puede aparecer intolerancia temporal a la lactosa tras una gastroenteritis, pero los cambios deben hacerse solo si lo indica un profesional.
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