¿A qué edad pueden los bebés comer pimiento?
La mayoría de los bebés están listos para empezar con los sólidos en torno a los 6 meses, cuando consiguen mantenerse sentados con poco o ningún apoyo, sostienen la cabeza con firmeza, muestran interés por la comida y se llevan objetos a la boca. El pimiento puede ser una de las primeras verduras que le ofrezcas en esta etapa. Como ocurre con otros alimentos iniciales, hay que prepararlo de forma que quede lo bastante blando para aplastarlo con facilidad entre los dedos, ya que el pimiento crudo resulta demasiado firme y crujiente para los bebés pequeños.
El pimiento no es uno de los alérgenos alimentarios habituales y no hay ningún motivo para retrasar su introducción. Las recomendaciones pediátricas actuales animan a introducir una gran variedad de alimentos, incluidos los alérgenos, en torno a los 6 meses, en lugar de esperar. Los pimientos rojos, amarillos y naranjas suelen ser más suaves y naturalmente más dulces que los verdes, lo que los convierte en una buena primera opción para quienes empiezan a comer.
Cómo ofrecer pimiento de forma segura
Para bebés de 6 a 9 meses, cuece el pimiento hasta que esté muy blando y luego retírale la fina piel exterior, que puede resbalar y resultar difícil de manejar. Ofréceselo en forma de puré espeso, aplastado con otros alimentos o cortado en tiras largas y anchas, del tamaño aproximado del dedo de un adulto, para que el bebé pueda agarrarlas y chuparlas. Asarlo o cocerlo al vapor hasta que esté tierno funciona muy bien y realza su dulzor natural.
A partir de los 9 a 12 meses, cuando el bebé desarrolla la pinza, puedes servirle el pimiento bien cocido en trocitos pequeños del tamaño de un bocado. Asegúrate de que los trozos sigan estando tiernos y no firmes ni crujientes. Evita el pimiento crudo, los trozos grandes o las piezas con la piel dura aún pegada, ya que cuestan más de masticar y pueden provocar atragantamiento. Corta siempre la comida en formas adecuadas a la etapa de tu bebé.
Beneficios nutricionales para los bebés
- 💚Excelente fuente de vitamina C, que refuerza el sistema inmunitario y ayuda al organismo a absorber el hierro de otros alimentos
- 💚Aporta vitamina A (en forma de betacaroteno), importante para una visión sana y para el crecimiento
- 💚Contiene vitamina B6 y folato, que favorecen el desarrollo y el aprovechamiento de la energía
- 💚Proporciona fibra que ayuda a mantener una digestión saludable
- 💚Naturalmente rico en antioxidantes y compuestos vegetales que dan a los pimientos sus colores vivos
- 💚Hidratante y bajo en calorías, con un sabor naturalmente dulce que suele gustar a los bebés
Consideraciones de seguridad
- ✓El pimiento no es un alérgeno habitual, pero, como con cualquier alimento nuevo, vigila las señales de reacción las primeras veces que se lo ofrezcas
- ✓Cuece siempre el pimiento hasta que esté blando y retírale la piel firme para reducir el riesgo de atragantamiento que supone su textura crujiente
- ✓Evita el pimiento crudo, los trozos grandes y las pieles duras en bebés y niños pequeños
- ✓Mantente a un brazo de distancia y deja al bebé sentado erguido mientras come, nunca apoyado ni reclinado
- ✓Introduce el pimiento solo y espera unos días antes de añadir otro alimento nuevo, para que cualquier reacción sea más fácil de identificar
Recetas con pimiento para bebés
Preguntas frecuentes
¿Pueden los bebés comer pimiento crudo?
El pimiento crudo suele ser demasiado firme y crujiente para los bebés y los niños pequeños, y se considera un riesgo de atragantamiento. Ofrécele solo pimiento cocido hasta que esté blando hasta que tu hijo mastique con soltura una gran variedad de texturas, normalmente ya entrados los años de la primera infancia. Incluso entonces, dale el pimiento crudo en lascas muy finas y bajo vigilancia estrecha.
¿Es el pimiento un alérgeno habitual en los bebés?
El pimiento no es uno de los principales alérgenos alimentarios, así que las reacciones alérgicas son poco frecuentes. Como con cualquier alimento nuevo, observa a tu bebé las primeras veces por si aparecen señales como erupción, hinchazón o vómitos. Si notas algún síntoma preocupante, deja de ofrecérselo y consulta con el pediatra.
¿Qué color de pimiento es mejor para los bebés?
Los pimientos rojos, naranjas y amarillos están completamente maduros y tienden a ser más dulces y suaves, algo que prefieren muchos bebés. Los pimientos verdes se recogen antes y tienen un sabor algo más amargo y fuerte. Cualquier color es seguro y nutritivo, así que puedes ofrecerle el que más le guste a tu bebé.
¿Debo pelar el pimiento para mi bebé?
Sí, pelarlo es buena idea con los bebés más pequeños. La fina piel exterior puede resbalar y costar de masticar, y a veces se desprende en un trocito difícil de manejar. Asar o cocer el pimiento al vapor hasta que esté blando hace que la piel se quite con facilidad.
¿Cómo cocino el pimiento para un bebé de 6 meses?
Cuece el pimiento al vapor o ásalo hasta que esté muy blando y luego retírale la piel. Puedes triturarlo hasta dejarlo en puré fino, aplastarlo con otros alimentos o cortarlo en tiras largas y blandas para que tu bebé las sujete y las chupe. El pimiento debe aplastarse con facilidad entre los dedos antes de servirlo.
¿Puede el pimiento provocar malestar de estómago en los bebés?
Algunos bebés tienen una digestión sensible al empezar con alimentos nuevos, y el pimiento es ligeramente ácido, lo que en ocasiones puede causar irritación del pañal o heces blandas. Ofrecer pequeñas cantidades al principio y cocinarlo bien puede ayudar. Si el malestar continúa, haz una pausa y consúltalo con el pediatra.
¿Pueden los bebés comer pimiento con el método baby-led weaning?
Sí, el pimiento bien cocido funciona muy bien para el baby-led weaning. Para bebés de 6 a 9 meses, ofrécele tiras anchas del largo de un dedo, fáciles de agarrar, y pasa a trocitos pequeños del tamaño de un bocado cuando desarrolle la pinza. Mantén el pimiento blando y sin piel, y vigílalo siempre de cerca durante las comidas.
Descubre Nibli
Planes personalizados de alimentación para bebés, recetas y seguimiento de alérgenos.
verifiedFuentes y referencias
Esta guía se basa en las pautas actuales de las principales organizaciones de salud: