Nutritious recipes with easy digestion.
Esta receta favorece una digestión fácil, lo que contribuye al desarrollo saludable de tu bebé.
20 recetas




















Las etiquetas nutricionales destacan lo que aporta una receta: rica en hierro, alta en proteínas, omega-3, rica en fibra, rica en calcio, grasas saludables, vitamina C, etc. Te ayudan a focalizar nutrientes específicos según las necesidades de cada etapa.
El hierro es prioritario desde los 6 meses (las reservas al nacer bajan; RDA de 11 mg/día a 7-12 meses). Las grasas saludables (aguacate, salmón, yema) apoyan el desarrollo cerebral. Calcio y vitamina D importan desde los 6m para el crecimiento óseo. Proteína y zinc completan la lista de prioridades.
No hace falta medir con precisión. Apunta a la variedad: incluye hierro en 1-2 comidas, grasas saludables a diario, alimentos ricos en calcio (yogur, queso, brócoli) con frecuencia y una amplia gama de frutas y verduras. La constancia semanal importa más que cualquier comida concreta.
La mayoría cubre el hierro con sólidos variados desde los 6 meses. Los bebés amamantados tienen más riesgo que los de fórmula (la fórmula está fortificada). Si la ingesta sigue baja, el pediatra puede recomendar suplemento o cereal fortificado, no a partir de etiquetas de alimentos.
Sí: las grasas aportan ~50% de las calorías del bebé en el primer año y son clave para el desarrollo cerebral. Aguacate, salmón, yogur entero, aceite de oliva, mantequilla (después de los 12m si la añades) y cremas de frutos secos diluidas son fuentes apropiadas.
El hierro hemo (de origen animal) se absorbe al 15-35%; el no hemo (vegetal) al 2-20%. Combina el hierro vegetal con alimentos ricos en vitamina C (cítricos, kiwi, tomate, pimiento) para mejorar mucho su absorción. Evita servir hierro vegetal con leche de vaca, lácteos o té, que bloquean la absorción.